Florencia es una ciudad compacta donde el plan principal consiste en patear el centro histórico, comer bien y compartir terrazas.
La vida en Florencia gira en torno a sus plazas y al río Arno. Es un destino pequeño que se camina de punta a punta, ideal si vais en grupo y queréis un ritmo tranquilo sin depender del transporte público constantemente. El ambiente durante el día es intenso por el turismo, pero al caer la tarde la dinámica cambia hacia la zona universitaria y los locales de aperitivo.
Oltrarno, al otro lado del ponte Vecchio, es el barrio clave para huir de las masas del Duomo. Santo Spirito y San Frediano concentran los bares donde se reúnen los jóvenes locales para tomar un spritz en la calle antes de cenar.