Madrid es una capital intensa donde la vida social ocurre en la calle, con barrios muy distintos entre sí y excelente conexión nocturna.
La ciudad funciona por barrios con personalidad propia. Malasaña y Chueca concentran la vida nocturna, los locales independientes y el ambiente joven. En La Latina manda el tapeo de fin de semana, mientras que Lavapiés ofrece una mezcla multicultural con bares informales y espacios culturales alternativos.
Para planes de día, el eje entre el Paseo del Prado y el Parque del Retiro estructura la oferta cultural. Es una ciudad fácil de recorrer a pie si te centras en zonas concretas, aunque las distancias entre extremos requieren usar la red de transporte público.